Las empresas familiares se caracterizan por su espiritu emprendedor

damos la cara

Estamos viviendo momentos muy duros, llenos de incertidumbres y miedos. Esta situación extraordinaria nos ha obligado a replantearnos casi todos los aspectos de nuestras vidas. En lo que el ámbito laboral respecta, buena parte de las empresas y negocios de todo el mundo han tenido que cesar la actividad o reducirla al mínimo, lo que ha causado grandes pérdidas en la economía española y mundial.

Uno de los grandes protagonistas durante estos momentos tan difíciles han sido las empresas de  tipo familiar que han apoyado de forma altruista a los sectores y colectivos más afectados por el COVID-19. Aparte han encontrado modalidades innovadoras e ingeniosas de amoldarse a esta nueva etapa y seguir aportando cada uno su granito de arena a la sociedad.

En reconocimiento a su gran labor y esfuerzo continuo se inicia la Damos la Cara, un movimiento ciudadano cuyo objetivo es enfatizar y poner en valor el compromiso de trabajadores y empresarios de las empresas familiares con sus proveedores, clientes y con la sociedad en conjunto. Además esta iniciativa pretende dar a conocer ante la opinión pública la relevancia de este tipo de organizaciones familiares y su enorme contribución desde el punto de vista económico y social.

Damos la Cara es una iniciativa abierta y en continuo progreso, que nace de la conciencia de que hay que aunar esfuerzos para seguir adelante. De esta forma las empresas familiares españolas se unen ahora más que nunca, para intentar afrontar la crisis y demostrar que son pilares fundamentales para la recuperación económica y social.

´´Que pensemos en que lo importante es sacar adelante a todo el país, de forma conjunta. El mundo va a seguir girando y las empresas españolas tenemos que seguir el ritmo.´´ (Javier Martínez, Director de operaciones Proasur).

Compañías centenarias con una historia que contar, que han tenido que enfrentarse a guerras mundiales, pandemias y crisis de todo tipo saliendo más fortalecidos y más unidos que nunca, como verdaderas familias. Se une a ello la innovación, el desarrollo tecnológico, la sostenibilidad y la internacionalización como vía de crecimiento y avance pero siempre manteniendo la misma esencia de su lugar de origen.

El valor y la misión de las empresas familiares españolas es la continuidad de la empresa más que la economía, eso es, seguir con lo que las generaciones anteriores han conseguido. La mayoría de estos negocios llegan a ser gestionados por hasta tres generaciones del mismo apellido que cuidan y respetan al máximo los recursos disponibles e intentan por todos los medios seguir en el mercado y mejorar cada día más para las futuras generaciones.

Aunque podemos llegar a pensar en pequeños negocios locales, nos sorprendería cuántas de las empresas de renombre contemporáneas que han alcanzado el éxito y han expandido sus horizontes más allá del territorio nacional partieron de este modelo y siguen teniendo la base de una empresa familiar. El ´´secreto´´ es el valor añadido de un equipo humano cada vez más fuerte, que se arriesga pensando él en bien común y vela siempre por el futuro de la gran familia y de las familias que representan.

La familia lo es todo. Durante estos momentos tan duros ponen en juego su compromiso, la confianza y el compañerismo para resolver el problema y no dejar a nadie por el camino. El modelo de negocios familiares asimismo potencia el espíritu emprendedor de las generaciones venideras, que son el futuro para la recuperación de la sociedad.

Las empresas familiares son uno de los activos más importantes para la economía española que generan gran parte del número de empleos. Miles de trabajadores y empresarios españoles provienen de empresas familiares. Algunos datos interesantes y razones de la puesta en marcha de la iniciativa Damos La Cara:

  • A nivel nacional el 89% del total de las empresas son familiares
  • Este modelo de negocios crea el mayor número de empleos a nivel global y en España
  • Tienen un gran volumen de facturación, son responsables del 57.1% del PIB en nuestro país
  • Perduran en el tiempo debido a los valores familiares que las rigen

En tiempos de crisis y especialmente ahora han demostrado su solidaridad, resistencia y han invertido muchos de sus recursos, aunando fuerzas para seguir adelante y ayudar a seguir adelante.

La contribución a la sociedad, la responsabilidad social corporativa y el cuidado con el medio ambiente potencian su valor como uno de los mayores recursos para la economía española.

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