¿Cómo afrontar la abolladura de un coche al menor coste posible?

Ocurrirá. Puede ser durante un uso normal y corriente del coche de la empresa -o de los coches- o producto de los efectos de un gélido invierno -por ejemplo, las abolladuras que causa el granizo-, pero el coche puede terminar con una abolladura que requiera de una reparación.

A nivel comercial, corporativo, aunque siempre será algo que se extienda a las personas que tienen un coche en propiedad, lo ideal es conseguir el método o la manera de que la abolladura:

  • Se repare al menor coste financiero posible.
  • Se repare lo más rápido que se pueda.
  • No condicione el valor posterior del coche.

Para hacerlo hay distintos métodos, pero sin duda al momento de quitar abolladura coche y querer cumplir con estas 3 premisas, la técnica PDR o la de reparar abolladuras sin pintar, es la más recomendable.

¿En qué consiste y cuáles son sus ventajas?

La técnica Paintless Dent Repair es una técnica artesanal y manual que solo pocos profesionales -previamente preparados específicamente para ejecutarla- pueden hacer con las debidas garantías. En España, por ejemplo, hay empresas como Lever Touch que se especializan en esta técnica y la han perfeccionado a lo largo de los años.

Esta técnica es poco agresiva con el coche y garantiza resultados envidiables, producto de la no utilización de elementos como las lijas o masillas, de químicos abrasivos o pinturas no originales; pero también por respetar siempre la pintura original del coche y devolver al coche su estado antes de la abolladura.

¿Por qué es una técnica que vale la pena? Es conveniente revisar sus ventajas.

Rapidez

La reparación tradicional de las abolladuras de un coche comenzará siempre con técnicas donde la masilla -y los golpes para enderezar- están presentes. Posterior a ello siempre será necesario pintar.

La técnica PDR permite que el coche pueda estar de nuevo en circulación tras 24 horas o menos, ya que no requiere de esa cantidad de pasos y dependiendo de la capacidad técnica del profesional que se encargue de su realización, los resultados seguramente sean mejores.

Reducción notable de costes

Por no utilizar tantos materiales, se reduce notablemente el coste del servicio. Por eso, a la par de ser más seguro y hasta más respetuoso con el medio ambiente, también es mucho más económico y siempre compensará.

Cuando se habla a nivel corporativo o empresarial, donde el gasto de mantenimiento de los coches puede llegar a ser bastante considerable con el correr del tiempo, utilizar técnicas como sea puede ser la diferencia entre la viabilidad económica o la necesidad de acciones radicales para salir de números rojos.

No afecta el valor del coche

Al no utilizar técnicas de reparación convencionales, teóricamente el coche no recibe ninguna etiqueta o consideración de reparado, lo que afectaría negativamente a la tasación eventual del coche.

Por mantener la totalidad de la pintura original, no tener masilla ni ningún otro tipo de elemento ajeno a la carrocería de serie, la calidad del coche se ve inalterada y su valor incluso incrementará, pero nunca disminuirá. No es un detalle menor, ya que un coche que tiene abolladuras o que cuyas abolladuras han sido reparadas de forma convencional pueden estar sujetos a una reducción de cientos de euros al momento de una eventual negociación para su venta.

Clientes satisfechos

Hablando más de la técnica que de las ventajas para los clientes, es posible que los profesionales de este sector puedan formarse en técnicas como la PDR para ofrecer a sus clientes en su propio taller. La misma empresa, Lever Touch, ofrece tal servicio y la diferencia entre un taller que la aplique y uno que no lo haga es la cantidad de clientes satisfechos que en el segundo caso no estarán llegando.

El coche se entrega en unas horas, el valor del coche se mantiene inalterado y visualmente puede verse mejor que antes de la abolladura, y a nivel de competitividad eso asegura resultados y satisfacción.

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